"Hoy recuerdo muchas películas en las que directores y equipos técnicos y artísticos han jugado con la realidad hasta el punto de llegar a confundir. Algunas de ellas son, por ejemplo, “Abre los ojos“, “Matrix” u “Origen“, cintas en las que la mezcla entre realidad y sueño condicionan por completo la narrativa", Diario de Café y noche.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada